
Para lucir una piel bonita hace falta cuidarse y, en ocasiones, dar el toque final con maquillaje. Pero para conseguir una piel resplandeciente no puedes salir de casa sin aplicar adecuadamente tu iluminador.
Es uno de los productos estrella que debemos tener en nuestro neceser. Y sin duda se agradece el efecto que en nuestra cara resulta cuando aplicamos este aliado de belleza.
Eso sí. Como ocurre con cualquier imprescindible de belleza, existen diferentes tipos y prácticas para un iluminador. Aunque son de una aplicación sencilla, tienes que tener claro en qué zona de tu rostro quieres conseguir ese aspecto brillante y luminoso. Una vez que lo sepas, solo tienes que elegir la textura que más te guste y ¡voilà!.
Te proponemos estos iluminadores en distintos tonos y con diversos usos:

Éclat Miracle de Lancôme. Sérum de luz potenciador universal de luminosidad. Puedes usarlo junto con tu crema hidratante o tu maquillaje. Efecto luz al instante.

Lumière Sculptée de Chanel. Nos encanta esta tonalidad para usarlo en el mentón y los pómulos. Con unos toques de estos polvos ganas un efecto dorado muy suave.

Corrector de cejas e iluminador de Beter, específico para esta zona del rostro. Podrás dibujar la ceja con un arco perfecto e iluminar el contorno del ojo.

Fresh Bloom Allover Colour de Clinique. Estos polvos compactos te ofrecerán un resplandor en tonos rosados perfectos para destacar los pómulos.

Shimer Brick de Bobbi Brown. Los tonos son preciosos y perfectos para imitar los primeros rayos de sol.
¿Preparada para lucir tu piel como una auténtica reina de la belleza?
































