Cada vez son más las empresas y organismos que empiezan a producir piezas utilizando las impresoras 3D. En el campo de la medicina se postula como la solución a múltiples trasplantes de órganos.

General Motors y Rolls-Royce están fabricando piezas de turbinas para aviones que de otra manera no podrían construirse. El año pasado la empresa alemana BigRep lanzaba el modelo One, una impresora 3D pensada para crear producciones de arte, muebles u objetos de decoración.

Este avance tecnológico también ha llegado a la moda. En la historia de la moda siempre ha habido algún diseñador que ha preferido el uso de otros materiales que no fuesen los clásicos hilos, hoy es Iris van Herpen la pionera en dar el salto a la impresión en 3D.

Iris encuentra inspiración en elementos tan dispares como las ondas electromagnéticas y la información digital a la que estamos (sobre)expuestos en nuestro día a día (colección Radiation Invasion), la belleza macabra de las momificaciones egipcias (colección Mummification), el humo de las fábricas (colección Refinery Smoke) o unos cuervos que viven en el barrio donde van Herpen tiene el estudio (colección Chemical Crows).

En 2010 la inspiración llegó con el diseño que su compatriota, el arquitecto Benthem Crouwel había hecho para una nueva extensión del Stedelijk Museum en Amsterdam y que habían apodado “la bañera”. Esto inspiró a Van Herpen para diseñar un vestido que caería alrededor de la persona como un jarro de agua, como la inmersión en un baño caliente y expresar en la colección a la que llamó Crystallization, los diferentes estados, estructuras y patrones del agua. Es su primera impresión en 3D que hizo en colaboración con el arquitecto londinense Daniel Widrig y que fue impresa por la empresa belga Materialise.

Desde entonces, todas sus colecciones, siete de Alta Costura y tres de pret à porter han contado con la última tecnología para crear diseños considerados obras de arte.

Iris van Herpen busca expresar el carácter y las emociones de una mujer y ampliar la forma del cuerpo femenino. Crea una visión moderna de la Alta Costura, mezcla artesanía, usando técnicas antiguas y olvidadas, con la innovación y materiales inspirados en la tecnología digital como plexiglás, megiflex, rodoide, cadenas de motor, encajes de silicona o hojas transparentes de acrílico.

Los diseños de Iris requieren un tratamiento único de material o incluso la creación de materiales nuevos. Por esta razón, Van Herpen prefiere la investigación interdisciplinaria y a menudo colabora con científicos, ingenieros, arquitectos, informáticos y artistas.

En sus propias palabras: “Para mí la moda es una expresión de arte que está muy relacionado conmigo y con mi cuerpo. Yo lo veo como mi expresión de la identidad combinada con el deseo, estados de ánimo y valor cultural. En todo mi trabajo trato de dejar claro que la moda es una expresión artística, mostrando y llevando arte, y no sólo una herramienta funcional y carente de contenido. Con mi trabajo pretendo mostrar que la moda sin duda puede tener un valor añadido, que puede ser eterna y que su consumo puede ser menos importante que su mensaje”.

Aunque parezca imposible, Van Herpen quiere que sus prendas sean para el cuerpo como una segunda piel y alcanzar con sus diseños al mayor número de personas, por eso en 2013 logró crear el primer material textil imprimible, resistente al uso e incluso que se pueda lavar en la lavadora, nombrado TPU 92A-1.

A la velocidad que avanza la tecnología, puede que estemos ante el principio de la moda que veremos muy pronto en las cadenas fast fashion.

+ info http://www.irisvanherpen.com/

#bimbaforever: David Delfín diseña camiseta solidaria contra el cáncer

Llega “madmoiçon”, la marca de moda que piden tus sneakers

VISHAL BAHARANI: El arte de la BARBERÍA

Deja tu Comentario

Tu email no será público.